Nosotros

NACE LA DIVINA IMPERFECCIÓN

Candy Rouse y Manuel Muse inauguran en noviembre de 2018, La Divina Imperfección.

No les gusta definirlo como una peluquería, sino como un espacio sensitivo… Sigue leyendo y averiguarás qué significa realmente esto.

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A la Divina Imperfección entras de una manera y sales de otra. El estrés, la tensión, los nervios, las prisas… tan presentes en el mundo acelerado en el que vivimos no tienen cabida en este espacio. Cuando atraviesas la puerta de este local, te invade una tremenda sensación de tranquilidad y bienestar. 

Sus propietarios, Candy Rouse y Manuel Muse, nos cuentan como han creado este oasis de tranquilidad tan necesario en una ciudad como Madrid.

Lo primero que les gusta dejar claro a Candy y a Manuel es que la Divina Imperfección no es una peluquería. A ellos les gusta definirlo como un espacio sensitivo: “un lugar donde el cliente podrá probar en un mismo espacio muchas sensaciones”, puntualizan.

¿Cómo lo consiguen? De entrada, con una exquisita decoración basada en el paisaje africano y en los rincones insólitos de La Habana.

El trato cálido y cercano que brindan a sus clientes es otra de sus señas de identidad. “En esta sociedad estamos faltos de cariño. Cuidar al cliente, escucharle, tratarle con mimo es lo que nos diferencia”, explica Candy.

NUESTRO RECORRIDO

MANU MUSE

Tras 20 años de profesión,  al máximo nivel de creación, abriendo 8 centros en Madrid, y creando una empresa con más de 40 empleados, Manuel Muse, a sus 38 años, abre el primer salón sensitivo en España, siguiendo los máximos protocolos de actuación en el plano profesional y humano. Aportando esa experiencia y el buen hacer de las cosas, te sentirás en otro estado mental y te transportará al sitio que siempre habías soñado. Sin dejar de lado lo más importante, un trato cargado de humanidad a través de nuestro fantástico equipo, del cual no podemos estar más orgullosos, ya que no encontrarás a otras personas con tales sentimientos hacia el cliente.

En todos nuestros trabajos nos basamos en las imperfecciones, para jugar con ellas, y las hacemos imprescindibles para nuestros clientes. Por esta razón, adoramos emplear nuestro trabajo en jugar con las texturas del cabello para realzar la belleza de cada cliente. Nuestro máximo compromiso es aportar sentimientos a todos los niveles en nuestro trabajo, esforzándonos al máximo nivel para que las texturas, colores y formar sean las más adecuadas para nuestros clientes.

La experiencia y enseñanzas obtenidas tras veinte años viajando por toda Europa extrayendo la máxima información sobre la moda la traspasamos a nuestro personal a base de formación en las mejores técnicas y resultados. Todo esto siempre agradeciendo a todos nuestros clientes su confianza y su apuesta por nosotros.

CANDY ROUSE

Dos décadas, años de experiencia, me han servido para el máximo grado de formación en terapias naturales y alternativas. Técnicas basadas en el cuidado de la piel, no sólo a nivel corporal y facial, sino más allá. Emociones y sensaciones que consiguen alinear nuestro eje cuerpo-mente y contribuyen a nuestro bienestar global. 

He podido estar en contacto, conocer lugares y culturas ancestrales con miles de años de tradición, que ha ido transmitiéndose de generación en generación para proteger nuestra mente del estrés llevándola a su máximo nivel. He recorrido Asia, India, para finalizar en la cultura Maya, recorrido del que toma raíces este nuevo proyecto, junto a mi marido, Manuel Muse, basado en sentimientos tanto corporales como faciales, y terminando con la desintoxicación mental que nos atrapa día a día. 

Impulsados por la complicidad y la trayectoria de nuestras profesiones, nos embarcamos en el proyecto de nuestras vidas, en el que nos hemos esforzado en transmitir a nuestro equipo todo lo aprendido, y practicado en nuestra carrera. 

Hemos dado forma y fusionado nuestras profesiones, dando el máximo resultado tanto en texturas, como en colores, formas, y sentimientos. Damos las gracias a todas aquellas personas que encontramos en el camino y que nos transmiten su sabiduría sin pedirnos nada a cambio.